Para mí la figura de Dominique Abel estará -http://www.dominiqueabel.com/- irá siempre ligada a la de Agujetas. Recién empezaba a escuchar flamenco cuando cayó en mis manos “Agujetas cantaor” –http://www.youtube.com/watch?v=TWqPgJN1EVY-, primer trabajo de la directora. El enamoramiento fue instantáneo. La fascinación por ese rostro y por la mirada que lo mostraba.
Tengo la desgracia de ser un aficionao que se nutre fundamentalmente de los discos y los conciertos que, como cualquier flamenco sabe, son las regiones menos flamencas del arte. Para los que son como yo, las películas de Dominique suponen un tesoro al fundar una especie de espacio mítico en el que Agujetas acaba pareciéndose a Vulcano y Manolete, bastón en mano, a Júpiter tronante reclamándole a la tierra que se abra.
Después de “Agujetas cantaor”, Abel rodó “En nombre del padre”, personal retrato de la transmisión en el flamenco tanto en el baile, de Manolete a su hija Judea Maya, como en el cante, de Jaime Heredia “El Parrón” a su hija Marina Heredia. Una película a día de hoy prácticamente inencontrable de la que se puede ver algún fragmento en Internet:
-http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=8oL4Cxj7wbE-.
Nunca ha tenido suerte Dominique Abel con la parte que podríamos llamar “industrial” de la cuestión artística. Sus películas se han distribuido mal, no le pagan sus derechos de autor e incluso, en una rocambolesca historia que parece ideada una noche de borrachera por un lector de Kafka aficionado a las películas de los hermanos Marx, ha llegado a “perder” su nombre –más detalles aquí:
http://www.facebook.com/note.php?note_id=10150814202835051-.
En 2003 rueda “Polígono Sur. El arte de las 3000” y la película recibe una mención especial en la Berlinale. Dominique respira tranquila pensando que tal distinción supondrá un punto de inflexión en su carrera cinematográfica y le hará más fácil la ardua tarea de hallar financiación para sus proyectos y sin embargo, contra todo pronóstico, desde entonces no ha conseguido volver a rodar. Lleva casi diez años luchando por tirar adelante dos proyectos: “Me gustas como mujer y como persona”, una especie de road movie gitana donde tres flamencos de postín debían interpretarse a sí mismos dentro de una ficción cinematográfica, los tres flamencos eran Moraíto, el Torta y Diego Carrasco, y la película nunca pasará de la fase de guión –http://www.dominiqueabel.com/pdf/megustas_guion_es.pdf- a causa del fallecimiento del guitarrista jerezano en agosto del año pasado.
El otro proyecto es “Preciosa y el aire”, que lucha contra el tiempo pues su protagonista, Carmen Abel Molino, para quien fue escrita la historia, está creciendo y la historia sólo tiene sentido si la protagoniza una niña. Harta de la cortedad de miras de los productores y acuciada por la necesidad de rodar este verano sí o sí, decide explorar formas alternativas de financiación y se embarca en el crowdfunding. Este sistema consiste en colgar tu proyecto, junto con la cifra que necesitas recaudar, en una plataforma electrónica abierta a las microcolaboraciones económicas. Si el proyecto, en un tiempo determinado -60 días en este caso-, logra recaudar la cifra demandada -30000 euros-, la cosa tira palante; si no lo logra, se devuelven todos los donativos recibidos.
En realidad donativo no es la palabra. El apoyo económico recibe una contrapartida que varía según el montante del mismo y que va desde salir en los títulos de crédito del documental hasta asistir al estreno, pasando por recibir un dvd firmado por la directora o asistir al rodaje como figurante. Le quedan 20 días:
